Sacando el mejor partido a una Feria de Vinos…

por Roger Sordé Masip  @rogersorde

 

 

Ante eventos de la magnitud de la Expo Vinos Paraguay y similares ferias que puedan acontecer, el aficionado que pretende disfrutar de la experiencia por primera vez,
normalmente se siente apabullado y no sabe muy bien por dónde empezar ni qué sistemática seguir. A continuación, una serie de puntos con la finalidad de que, quien lo crea conveniente, los utilice a modo de guía básica para gozar más de este tipo de actividades.

Antes de acudir a la feria propiamente dicha, vale la pena informarse con detalle de las conferencias o presentaciones que se van a realizar, de los expositores que van a estar presentes y, si es posible, de los vinos que se van a poder degustar durante la muestra. Eso va a permitir que el interesado pueda planear una estrategia sobre qué vinos prefiere catar y a qué charlas prioriza acudir. En eventos de este tipo, con la cantidad de oferta que hay (charlas cada 30-45 minutos, más de 300 vinos…) y la limitación horaria de la que se dispone, es imposible abarcar todo y por ello vale la pena hacer una selección previa para no estresarse en exceso durante el evento. En el caso que nos ocupa, gracias a la información difundida por el portal Parawine, encargado de la comunicación digital del evento a través de las redes sociales, se podía disponer de dicha información varias semanas antes de que empezase la actividad.

Pocas horas/minutos antes de salir hacia la Expo, vale la pena comer alguna cosa para evitar empezar la cata con el estómago vacío. Así, la absorción del alcohol presente en los vinos ingeridos va a ser más lenta y su consumo no perjudicará tanto ni tan rápidamente al degustador entusiasta. Esta comida que se recomienda, no debería culminar con café porque sus aromas y sabores pueden interferir en la percepción que posteriormente tengamos de los vinos. Por el mismo motivo, deberíamos no utilizar pasta dentífrica ni mascar chicle antes de llegar al evento.

Con la llegada del frío, presente en la época que se celebra la Expo Vino Paraguay, mucha gente padece infecciones respiratorias que, aun siendo leves, pueden afectar notablemente la nariz y garganta con congestión y dolor respectivamente. Si ya se dispone de la entrada
correspondiente y uno no se quiere perder el evento por nada del mundo, vale la pena consultar con un médico para que le prescriba, si se considera factible, algún fármaco
anticongestivo o algún analgésico para poder disfrutar mejor de la actividad.

Idealmente, acudir puntual a la feria o, si ésta tiene un horario prolongado, hacerlo fuera de las horas punta para intentar evitar las masificaciones y poder disfrutar, aunque sea durante un rato, de las catas con mayor tranquilidad.

Una vez en las instalaciones, vale la pena hacer una vuelta de reconocimiento por las mismas para ratificar la ubicación de los stands, de los patios de comidas, de las salas de conferencias e incluso de los baños. Realizarlo con un mapa en mano, como era posible hacer en la Expo Vino, aún es más provechoso y permite confirmar que nuestra estrategia prevista para la noche sigue vigente.

Ya metidos en la degustación como tal, la parte más interesante para casi todos, es recomendable procurar catar los vinos con el orden siguiente: 1) espumosos; 2) blancos; 3) tintos -primero jóvenes y luego con crianza; 4) dulces y generosos. Aunque esta recomendación suele ser difícil de implementar porqué cada stand o importador tiene ejemplos de cada uno de estos tipos de vinos y es difícil que, una vez conseguimos la atención en una de las mesas, la abandonemos a medias sin haber probado todas sus muestras. Como medida adicional para minimizar la interferencia sensorial entre un vino y el siguiente, se recomienda tomar un trago de agua (que además contribuirá a mantenernos correctamente hidratados), pasar un poco de agua por la copa utilizada y, de vez en cuando, masticar un alimento de características neutras como, por ejemplo, un trozo de pan.

En exposiciones donde se cuenta con la presencia de vinos de gran calidad, como la que nos ocupa, con frecuencia se cae en la tentación de querer probar solamente los vinos más reconocidos o de mayor costo. Evidentemente, vale la pena disfrutar del máximo número posible de estos vinos, que posteriormente nos va a ser difícil comprar, pero también se debe tener en cuenta que estas ferias son una muy buena oportunidad para descubrir vinos de gama media, con precios mucho más asumibles, para el consumo posterior y frecuente.

Si se tiene la intención de probar muchos vinos, a pesar de haber realizado una selección previa de los mismos, se recomienda apreciar sus virtudes en nariz y en boca, pero
terminar la mayor parte de las degustaciones escupiendo el vino en los recipientes al uso. Si se hace así, sin reparos, el número de vinos que se podrán disfrutar será mucho mayor, el menor grado de intoxicación alcohólica no nos va a perjudicar en el juicio de los propios vinos a lo largo del evento y, además, eso nos va a permitir transgredir esta misma norma con los vinos que realmente lo ameriten. También se recomienda, si se tiene la intención de conservar en la memoria, o en un archivo propio, los aspectos más relevantes de lo catado, se tomen notas breves – en tres o cuatro palabras – en vez de perder el tiempo redactando largos y detallados textos.

Al terminar la fiesta, toca volver a casa. Idealmente, se debería disponer de un amigo o familiar abstemio que estuviese dispuesto a acompañarnos o a recogernos al final del evento. Pero esto es muy difícil de conseguir por lo que se recomienda el uso de un transporte tipo taxi. De esta manera se pueden evitar costosas multas por parte de las autoridades de tráfico y, principalmente, potenciales y lamentables accidentes.

Finalmente, hay que tener en cuenta que una de las principales causas del malestar que se puede experimentar al día siguiente de un evento así, la temible resaca, es la deshidratación. Por dicho motivo, vale la pena tomar una buena cantidad de agua al llegar a casa, antes de abandonarse al sueño profundo, para disfrutar así de un despertar mejor.

Nota: Fragmento del artículo “La Expo Vino Paraguay 2015, bajo mi punto de vista”, originalmente publicado en la Revista Dine Out Asunción, Nro. 9 (2015), pág. 32-40.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s